Como siempre el Europeo de 1/8 TT no decepciona a nadie, ni siquiera para aquel que no conoce nuestro hobby, el Campeonato de Europa es muy atractivo, competición y del más alto nivel que podemos ver hoy en día.
A nuestra llegada a Sand podemos darnos cuenta de la dificultad de la pista. La vertical es predominante, completamente diferente a los circuitos a los que estamos acostumbrados, siempre horizontales. En Sand han cambiado el sentido, quedando el pódium abajo y todo el circuito se extiende hacia arriba en una dura pendiente y con frenadas y curvas donde coger la referencia es complicado, muy complicado.
No es época de muchas novedades, pero el Europeo tampoco es el lugar para experimentar. El vigente campeón, Mugen Seiki, no presentaba ninguna novedad para esta competición, ya que el chasis largo y las piezas nuevas llevan en el mercado desde el invierno. En Kyosho tampoco hay novedades, pero poco a poco los pilotos de la marca van desarrollando sus distintos setups, aunque en las grandes citas los pilotos no son muy amigos de probar nada ajustándose a lo que ya saben que funciona con su peculiar forma de conducir. La presencia de los coches de Hobao en su modelo Hyper 9 no estaba a la altura de otros años. The Car contaba con algunas unidades y en manos de buenos pilotos como su creador o como Miguel Matías que llevó un coche a la final.
Ya en las mangas previas, nos sorprendió ver que algunos de los top se encontraban un poco más retrasados de lo que preveíamos, pero sabíamos que en las mangas clasificatorias estarían arriba y poco a poco enseñarían los dientes. En la parte española, numerosamente representada, arriba estaban Batlle y Borja, Bryan Baldó, Dani, Alberto García y Candel, como siempre muy rápido y perfectamente adaptado a la pista ya marcaba unos tiempos rápidos.
Robert Batlle mantenía una estrategia durante toda la semana de no hacer excesivo ruido, mientras marcaba unos tiempos buenos que solo su equipo controlaba. Nos adentramos en la mañana, con la no remontada de Carmelo por avería mecánica, Ramón Nuño remontó jugando la baza del consumo ajustado y sabiendo conducir por el sitio. Marcelino, Pineda y Navarro no tuvieron su mejor día y se quedaron en posiciones que no están de acuerdo a su valía como pilotos.
La semifinal A resultó dura como una roca, como siempre con pilotos del más alto nivel y entre ellos Batlle, con todas las posibilidades de triunfo. Sale Batlle siguiendo a Jerome Aigoin, en pocas vueltas marcaron la distancia con sus perseguidores, un error de Robert hace que pierda la posición y el grupo de atrás le engulle y tiene que sacar lo mejor de sí mismo para hacerse con una 4ª plaza que nos hizo a los espectadores pasarlo mal. Jerome, sin presión, gana la semis y Ronnefalk es segundo, Yannick detrás de Robert y Matías consigue entrar en la 6ª posición. Bloomfield uno de los favoritos se cae de la tabla.
Repostaje, Jerome entra antes que Robert y, a la salida del box, impacta lateralmente a Robert y le dan un stop & go que cumple en la vuelta siguiente. Robert se ha acercado considerablemente y está en la distancia de poder ganar por repostaje, pero en los dobles de moqueta un error y la imposibilidad de volver cuando había acortado el camino le hace acreedor de un stop & go, que cumple, e inmediatamente sale a por todas. Ahora es el momento de Robert, conduciendo con rabia y con decisión, recortando en cada curva milímetros se acerca al Kyosho y en un repostaje de Jerome, lo rebasa para no darle ninguna opción hasta el final.
El último repostaje de Robert y una bajada por la recta donde Sartel innecesariamente le impacta son los dos momentos más duros que quedan por resolver, último repostaje OK y ya no hay que cometer ningún error, a Jerome le queda otro y baja los brazos sabiéndose vencido y acosado por Reckward que intenta un doblete de Mugen, animado por su público, bandera a cuadros, nadie se mueve en el box de Robert hasta que el coche pasa por la linea de llegada y entonces es el delirio, gran victoria de nuestro compatriota, muy trabajada y estudiada por todo el equipo, un gran equipo para un gran piloto.